
Lo que en un principio parecía un cómodo partido para España, ante un rival menor como la selección de Macedonia, se convirtió en una pesadilla que duró cuarenta y cinco minutos, los del primer tiempo en el que la selección encajó dos goles de contraataque obra de Pandev, y fue incapaz de poner en peligro la meta de Nikoloski. A partir del segundo tiempo, España pasó de jugar con dos puntas, a jugar con uno solo, y en solo cinco minutos dio la vuelta al resultado.
España salió al comienzo del partido con un 4-4-2, con dos extremos, Cazorla y Silva, y Villa y Torres de delanteros centro, esquema que parece decidido a instaurar Vicente Del Bosque. Macedonia salió con un 4-5-1, con 10 jugadores por detrás del medio campo formando una solida defensa, y con un solitario punta buscando cazar cualquier contraataque que se presentase. Y fueron dos balones largos enviados desde la defensa los que posibilitaron a Pandev plantarse solo delante de Reina y marcar dos goles en los minutos 8 y 33. Las dos acciones fueron muy dudosas, ya que parecía que el jugador macedonio se encontraba en fuera de juego en ambas ocasiones, forzados por una muy adelantada defensa española, pero la televisión macedonia no dio repeticiones claras de ninguna de las dos acciones. En toda esta primera parte, España lo intentó pero se estrelló constantemente con la defensa macedonia, buscando pases en profundidad una y otra vez sin éxito, y sin acciones individuales por las bandas.
En la segunda parte, Del Bosque cambió el sistema por un 4-5-1, dando entrada a Cesc y Riera por Villa y Cazorla, y esto hizo que España ganase movilidad casi al instante. Además, los macedonios salieron completamente desenchufados, y fue visto y no visto, con un remate de cabeza de Torres, un rechace a tiro de Cesc bien aprovechado por Piqué, y un golazo por la escuadra de Riera, España dio la vuelta al marcador y demostró, una vez más, que juega mucho mejor con un solo delantero.
El resto del partido fue para olvidar, con el carrusel de cambios en ambos equipos, y el desánimo de los balcánicos, no hubo más que un par de oportunidades para Macedonia bien cortadas por la defensa española, y un libre indirecto muy bien ejecutado por Popov que se encargó de despejar Diego López con una bonita estirada.



Publicado el 13 de Agosto del 2009 por turandot
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