El concurso de triples y de mates siempre asegura espectáculo en la Supercopa ACB, y este año no ha sido menos. Todos hemos vibrado con uno de los mejores concursos de tripes de la historia, con un nivel de acierto bestial, y no menos alucinantes han sido los mates, con un Eyenga demoledor.
Posiblemente los ocho mejores tiradores de la ACB son los que han participado esta tarde en el concurso de tripes, y eso se ha notado. Este año como novedad se introducía el triple mágico, un lanzamiento único al final de la serie desde ocho metros. El acierto general ha sido muy grande, y había que meter muchas para pasar de fase. En cuartos, Robles venció a Voskuil por 20 - 16, Gladyr no dejó opción a Dean, venciéndole por 24 - 17, Bullock dejó fuera a Navarro en un duelo épico, por 23 - 24, y Carroll vencía a English, en un duelo que enfrentaba al presente y pasado del equipo local, el Gran Canaria 2014, por 20 - 19.
En las semis, Pedro Robles y Carroll nos ofrecieron un autentico vendaval de triples, incluyendo el triple mágico ambos, pero Robles fue más efectivo y se metió en la final con un marcador de 27 - 21. En la otra semifinal, Gladyr venció al tres veces campeón, Louis Bullock, por 20 - 18, anotando el triple mágico que le dio el pase a la final.
Pero si Robles ya se exhibió en la semifinal, en la final simplemente fue imparable. El escolta madrileño del CB Murcia lo metía prácticamente todo y se fue a los 31 puntos, todo un record, que dejaba casi imposible la victoria de Gladyr, que no pudo hacer nada a pesar de hacer su mejor puntuación del concurso, con 26 puntos.
El concurso de mates fue una exhibición del jugador del Joventut Christian Eyenga, con tres mates antológicos dignos del concurso de mates de la NBA. Los demás concursantes poco pudieron hacer ante tal demostración de potencia y originalidad, y solo algún mate de Barbour y Katelynas le hizo algo de sombra.
El jugador congolés comenzó metiéndose al público del CID en el bolsillo, haciéndole un homenaje al jugador del Gran Canaria Sistapha Savané, poniéndose su camiseta para hacer el primer mate. Un mate brutal, tras dar un bote alto al balón recogiéndolo haciendo un molinillo y machacando el aro. La cabeza del jugador casi sobrepasó el propio aro, en un alarde de fuerza. El segundo fue el más técnico y el mejor de los tres. Carl English colaboró haciéndole el bote del balón, a gritos del típico pio-pio canario por parte del público, a petición del propio Eyenga. Al primer intento no le salió, pero al segundo recogió el balón muy abajo, se lo pasó entre las piernas, y mató con una fuerza descomunal, poniendo el pabellón patas arriba.
El público estaba entregado, y los otros concursantes apenas le hacían sombra. Sergio Llull hizo un buen mate al saltar por encima de un miembro del cuerpo técnico del Real Madrid, pero no fue suficiente para impresionar al CID. En cambio, Eyenga sacó el as que tenía en la manga, y hacía salir a una cheerleader con un carrito de bebé al mismo tiempo que por megafonía sonaba el llanto del bebé. Eyenga señalaba al aro, de donde colgaba un osito de peluche. Quería regalárselo al bebé para que dejase de llorar, así que hizo otro de sus espectaculares mates, pero como tenía las manos ocupadas, recogió el peluche… ¡con la boca! Se lo llevó al bebé, y en ese mismo instante dejó de llorar, para comenzar a reír. Todo un alarde de originalidad que le valió para llevarse la mejor puntuación de la tarde, y el cariño de todo el público isleño.



Publicado el 4 de Octubre del 2009 por turandot
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