Ha costado más de lo previsto. Parecía incluso que este año de nuevo se nos resistiría, pero aquel que se levanta después de tropezar, camina con más fuerza, y precisamente eso han hecho. Después de dos fases mediocres, de multitud de críticas al entrenador y al equipo, han completado una última fase arrolladora, magistral, soberbia… con todos los calificativos de grandeza que quieran. Lo hemos hecho, lo han hecho. Somos campeones de Europa.
Han pasado 75 años desde que España disputase su primera final europea en Ginebra. Por aquel entonces, el baloncesto era un deporte algo diferente. Fijaros que aquella final terminó en un 18 a 24 para Letonia, y nuestro mejor jugador era Rafael Martín, un alero de tan solo 1,55 centímetros. A lo largo de este tiempo, España ha llegado a varias finales más sin conseguir el ansiado oro. La última, hace dos años en Madrid, donde la Rusia de Kirilenko y Holden nos privó de una victoria que casi parecía preparada. Aquella vez Pau Gasol falló el tiro que nos podría haber dado el campeonato. Esta vez no hacía falta que se la jugase, con su liderazgo y talento ha guiado a esta generación de oro hacia el único título que les faltaba.
El partido comenzó como los anteriores contra Francia y Grecia. España impuso una fortísima defensa individual de ayudas que impedía a los serbios anotar con facilidad, y un ataque con una circulación rápida de balón que permitía tirar con comodidad. El acierto en los tiros fue notable y España rápidamente tomaba ventaja en el marcador, que obligaba a Dusan Ivkovic a pedir un tiempo muerto con 20 - 7 en el marcador. La primera brecha ya estaba conseguida, y ya solo era cuestión de mantener el nivel defensivo y ofensivo. Navarro se encargó de ello, siendo el referente anotador en estos instantes para España con 7 puntos. Tripkovic mantenía a los serbios en el partido a base de triples, pero el cuarto acabó con diez puntos de ventaja para el conjunto español (24 - 14).
En el segundo cuarto los árbitros tomaron el protagonismo. Si en todo el campeonato permitieron el juego duro y el contacto, especialmente bajo los aros, en este cuarto pitaron la friolera de 8 faltas en tan solo 2 minutos, con mucha menos permisividad en los contactos. Esto llevó a los serbios a la línea de tiros libres, donde son infalibles, y acortaron algo las diferencias. Poco les duró la esperanza, Felipe Reyes se hacía el amo de los rebotes (6 rebotes en 7 minutos), Pau Gasol anotaba un alley-hoop impresionante a pase de Raül, y la defensa presionante a todo campo forzaba una violación de 5 segundos en el saque de los serbios y pérdidas constantes que España no desaprovechaba. 34 - 18 en el marcador y nuevo tiempo muerto del seleccionador serbio.
De poco le sirvió el tiempo muerto a Serbia, ya que España completa los cinco mejores minutos de baloncesto de todo el campeonato, tanto en defensa como sobre todo en ataque, donde todo el equipo español demuestra que, a día de hoy, no tiene rival en Europa. Todos aportaban, todos anotaban, y hasta un cuestionado Ricky Rubio por su poco acierto en los tiros anotaba un triple sobre la bocina que hacía añicos la moral serbia. Se terminaba el cuarto, y casi la final (52 - 29)
El tercer cuarto comienza como acabó el segundo, esta vez con una gran asistencia de Pau Gasol a Ricky, intercambiándose los papeles y anotando con una bandeja. Pero el orgullo serbio es de sobras conocido, y no se iban a rendir. Endurecieron la defensa, no dejando a España tiros cómodos, y corriendo al contraataque, lo que redujo la diferencia a 15 puntos, y forzó a Scariolo a pedir un tiempo muerto para que la cosa no fuera a más. Velickovic, el nuevo fichaje del Real Madrid,
lideraba a los suyos intentando la remontada, que fue solo un espejismo. Rudy cogió su fusil, y lideró un parcial de 8 - 0 que devolvió la ventaja de veinte puntos al final del tercer cuarto. No había lugar para la duda, España se iba a llevar este oro.
El último cuarto sirvió de homenaje a los campeones. Todo estaba decidido, y Serbia ponía en pista a varios jugadores jóvenes (valla buena pinta tiene este equipo para dentro de 2 -3 años) y España se dedicaba a mantener la diferencia con los jugadores que menos minutos habían disputado. Scariolo daba entrada a Pau Gasol unos minutos para que se llevase la ovación de la grada, que le despedía a gritos de MVP, MVP… y todo el equipo celebraba desde el banquillo una victoria que sabía a gloria. Ricky Rubio, Raül López, Carlos Cabezas, Juan Carlos Navarro, Sergio Llull, Rudy Fernández, Alex Mumbrú, Víctor Claver, Felipe Reyes, Jorge Garbajosa, Marc Gasol y Pau Gasol son los héroes de España, que esta mañana se levantaba con una sonrisa de oreja a oreja.





Publicado el 21 de Septiembre del 2009 por turandot
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