
Ayer a las 20.30 horas, Ricky Rubio daba una rueda de prensa en el acto de presentación como nuevo jugador del F.C. Barcelona, en las que daba respuesta a muchas de las preguntas que los aficionados al baloncesto nos hacíamos, después de todo lo que ha acontecido desde que anunciaba su marcha del Joventut para irse a la NBA, inscribiéndose en el draft de este año.
Entre multitud de medios, el base catalán hizo las siguientes declaraciones, en las que intentó justificar su fichaje por el Barcelona, y el por qué finalmente no ha dado el salto a la NBA. Gran parte de las preguntas tenían origen en el comunicado oficial que el Joventut publicó en su página web, en el que el club expone su versión de los hechos, y su posición durante todas las negociaciones.
Con toda esta información en la mano, los aficionados al baloncesto tenemos suficiente para juzgar todo lo que ha pasado con este tema, y da la sensación de que alguien no ha sido del todo sincero con sus intenciones.
Si Ricky quería ir a la NBA, sabía el coste que conllevaba. No es el primero que marcha a esa liga pagando su clausula. Juan Carlos Navarro se fue hace 3 años a Memphis pagando 2 millones de euros de su bolsillo, perdiendo dinero ya que su sueldo no llegaba a cubrirla, pero cumpliendo su sueño de jugar en la denominada mejor liga del mundo. Y ese, según él mismo en Junio, era el deseo de Ricky.
En una de sus declaraciones, hace referencia a que se ha rodeado de gente de la que está seguro de lo que valen. Creo que tiene que revisar esa lista, ya que alguien no le está asesorando nada bien. Da toda la sensación que alguien le incitó a que se inscribiese este mismo año en el draft, ya que tenía serias posibilidades de salir elegido entre los 3 primeros puestos, y los sucesivos iban a ser mucho más duros, con mucha más competencia para salir en esos mismos puestos, sin tener en cuenta la palabra dada a Villacampa y al Joventut de cumplir su contrato íntegro. Ahí empezó todo el lio. Ricky salió en quinto lugar, con un sueldo muy inferior al que esperaba obtener. Pero seguían dándole malos consejos, y alguien le dijo que denunciase al Joventut por considerar que su clausula era excesiva para el bajo sueldo que percibía. Era la primera vez que empezaba a sonar la clave en todo este asunto, el dinero.
Como no podía ser de otra manera, Jordi Villacampa no solo se negó a rebajar la clausula para su marcha a la NBA, sino que anunciaba que Ricky seguiría siendo jugador del Joventut hasta que alguien no pagara los 5.7 millones de su clausula. La relación del jugador con su club de toda la vida se había acabado.
Tras el paso del tiempo, y retirada la demanda al club, Villacampa accedió a negociar con los clubes dispuestos a pagar por el jugador, ya que no quería que Ricky volviera a vestir la camiseta verdinegra después de todo el asunto. Ofertaron 3 clubes: Real Madrid, Olympiacos y Barcelona. Meses de negociaciones y el jugador se decidía, El F.C. Barcelona era su destino, pero este no llegaba a un acuerdo con el Joventut. Mas negociaciones, hasta que se llega a un acuerdo. 3,7 millones para comprar la libertad de Ricky serian suficientes, y el Barça los pondrá.
Pero tanto se ha dilatado el asunto, que sucederá un hecho inesperado, y que a la postre, podrá de manifiesto las verdaderas intenciones del jugador. David Kahn, director de operaciones de los Minessotta Timberwolves, llegó a Badalona con medio millón de euros que diferentes empresas habían aportado desde los Estados Unidos para que Ricky cumpliera su sueño. Esto es insólito en la NBA, ya que nunca antes ningún equipo había aportado dinero para liberar a un jugador europeo de su contrato profesional.
Villacampa aceptó ambas propuestas, y sería el jugador el que decidiría donde ir. Y decidió ganar dinero en Barcelona, y dejar la NBA para más adelante.
Creo que la postura de Ricky es completamente lícita y razonable, pero debe tener en cuenta que en el deporte profesional no todo es el dinero, y con esa actitud y esas formas solo consigues crearte enemigos entre la gente que te idolatraba, que te ha visto crecer como persona y jugador, y que se ha dejado la voz animándote partido tras partido, viendo en ti el sueño que ellos no han podido realizar. Ha decepcionado a muchos, incluyéndome. Si no quería ir a la NBA, y solo quería progresar como jugador, marchándose a un club con serias aspiraciones de ganar títulos, no tenía que montar el circo que ha montado.
Y además, Ricky se va a encontrar con otro problema en el futuro. Los dirigentes de los Timberwolves se han ido calentitos para USA, sintiéndose menospreciados por el jugador, habiendo movido muchos hilos para que Ricky cumpliese su supuesto sueño. Ya pasó algo parecido con otro jugador español, Fran Vázquez (que curiosamente será compañero de Ricky), cuando hace 5 años renunció a dar el salto a la NBA para fichar por el Akasvayu Girona a cambio de un buen puñado de euros. Aun sigue en España, y parece que su tren NBA ya se ha marchado. Esperemos que no le pase lo mismo a Ricky.



Publicado el 2 de Septiembre del 2009 por turandot
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